Raquel es una persona empática, amable, sincera y humana. Sabe cómo guiar al paciente por cada dificultad, para que este no tenga que depender del terapeuta, sino pueda hallar soluciones que se adapten a él, por sí mismo, mediante su mejoría conforme se avanza en el proceso terapéutico.
Además, creo que su formación Gestalt es de gran ayuda en el proceso, ya que se centra en las emociones naturales del cuerpo, y no únicamente en el lado racional, permitiendo sentir las emociones, y no solo racionalizarlas, lo cual ha sido esencial para mí. Incentiva la escucha interna y el autoconocimiento, claves para la mejoría.
Raquel se implica verdaderamente en cada paciente, hace que me sienta acompañada en todo momento, y me pueda expresar libremente, ya que es una psicóloga compasiva y sin juicios sobre sus pacientes.
Asimismo, siempre es puntual en cada sesión, y la consulta está ubicada en un lugar muy central.
Raquel es una gran profesional, y la recomendaría siempre.
Paciente